Por Cris Roots
 
Para iniciarnos en el mundo del autocultivo de cannabis la forma más discreta y segura de hacerlo es sin duda el cultivo de interior o Indoor. Al mismo tiempo es la forma de cultivo que mayor inversión inicial requiere, pero no nos dejemos engañar: no necesitamos gastar una fortuna en nuestro primer indoor.
 
Para comenzar tenemos que identificar en qué nivel de cultivo estamos. Si es nuestra primera vez lógicamente no necesitamos el espacio de cultivo más profesional del mundo ya que eso requiere mucha inversión y en general los primeros resultados no están a la altura de dicha inversión. Pero no por el equipamiento sino por nuestras propias habilidades. El consejo es hacer un presupuesto acorde a nuestras capacidades. Ya en el futuro va a haber tiempo de ir incorporando más y mejor equipo en caso de ser necesario.
 
¿Por dónde arrancar?
 
El primer paso es definir el espacio de cultivo. La opción más utilizada es comprar una carpa Indoor de las que se venden en comercios de cultivo, vienen en varias medidas desde 60 cm x 60 cm hasta más de 1,5m x 1,5 m. En líneas generales una carpa de 80 cm x 80 cm es suficiente para abastecer el consumo de una persona promedio una vez que tiene cierta experiencia en el cultivo. La ventaja que presenta cultivar en carpas es que el espacio ya está definido y listo para usarse, poseen paredes reflectivas y son fáciles de limpiar. Solo hay que armar la carpa y eso en general es muy fácil.
La desventaja es que encarece la inversión, puede representar entre el 10% y 20% del total del presupuesto de todo el indoor. 
En caso de no usar carpas, cualquier espacio sirve para cultivar, ya sea el interior de un ropero, un baño en desuso, una pequeña habitación o incluso una alacena. Estos espacios van a requerir una adaptación para usarse como indoor. Lo primero es limpiar y desinfectar a fondo el lugar. Si se puede pintar de color blanco para conseguir que la luz se refleje en las paredes del lugar. Por último hay que conseguir que el espacio quedé aislado lumínicamente del exterior. Es decir que cuando la luz esté apagada dentro del espacio, no debe filtrarse luz desde afuera de él. (Esto provocaría stress en las plantas y un posible hermafroditismo de las mismas)
 
Iluminación
 
Es un factor crucial para el cultivo. Va a ser la única fuente de luz con la que nuestra planta va a realizar su proceso de fotosíntesis, generando la energía necesaria para vivir. Por lo cual es algo importante. Al mismo tiempo suele significar entre el 40% y el 50% del total de la inversión, así que hacer una buena compra en este punto es clave.
Ahora bien, tenemos que saber que tradicionalmente el cultivo de interior se realizaba con lámparas llamadas «Sodio» o «Mercurio». Son básicamente grandes reflectores que dentro tienen una bombilla con un gas (vapor de sodio o mercurio a alta presión) que al calentarse emiten una luz muy potente. La desventaja de estos equipos es que son extremadamente ineficientes, casi toda la energía que consumen la devuelven como calor. Se puede decir que calientan más que lo que iluminan, pero que la luz que emiten tiene un espectro muy bueno para el cultivo de cannabis y el costo del equipo no es muy alto, por eso se utilizaron tanto y se sigue haciendo hoy en día. Pero por su elevado consumo eléctrico ( se necesitan aproximadamente 600w para cubrir 1 metro cuadrado) y su poca seguridad en general hacen que sean una opción obsoleta actualmente, salvo algunas excepciones puntuales. 
El presente y el futuro de la iluminación para cultivos es la tecnología LED (diodos emisores de luz). Ya hace varios años que esta tecnología viene insertándose en el cultivo, abaratando sus costos y mejorando su eficiencia. Hoy en día podemos afirmar que la iluminación LED va a desplazar a las demás formas de iluminación. Es una tecnología ideal para utilizar en interiores ya que su generación de calor es ínfima y su consumo eléctrico se reduce a la mitad de lo que consume un Sodio, por lo cual es más eficiente y seguro. 
Por esto si vas a elegir una luz para tu indoor, te recomiendo que sea LED. Dentro de esta tecnología también encontramos muchas diferencias como por ejemplo los LEDS COB (chip on board) y los SMD (surface mounted device). En siguientes artículos vamos a repasar al detalle todas las diferencias pero por el momento alcanza con saber que no todos los paneles son iguales. Hoy en día los mejores paneles que podemos encontrar son los que utilizan LEDs de alta eficiencia de marcas como Cree, Osram, Citizen o Samsung.
 
Desde Growtech ofrecemos diferentes líneas de acuerdo al presupuesto que tengas disponible. Te recomiendo al finalizar el artículo pasar por su tienda para que puedas conocer las distintas opciones para armar tu propio proyecto de indoor con el mejor equipamiento.   
 
Ventilación 
 
Un ambiente con el aire estancado es el peor enemigo para un cultivo. Como sabemos las plantas realizan la fotosíntesis consumiendo el dióxido de carbono del ambiente y liberando a cambio oxígeno. Este proceso puede rápidamente modificar la proporción de Co2/O2 del ambiente y hacerlo menos apropiado para un cultivo exitoso. Ni hablar de que un ambiente sin circulación favorece la aparición de agentes patógenos y plagas. En resumen queremos que el aire circule y se renueve.
 
Circulación: necesitamos contar con un ventilador dentro del espacio de cultivo. No necesita ser de gran potencia, al contrario, precisamos generar una leve brisa constante para que las plantas se puedan desarrollar en unas condiciones normales. Esa brisa va a hacer que los tallos de las mismas sean más robustos y puedan cargar más peso en flores cuando llegue el momento. El ventilador se recomienda que esté prendido todo el día.
 
Renovación: el aire además de circular debe renovarse. Es decir debe haber un flujo de aire saliendo y otro entrando al ambiente de cultivo. Esto es lo que en cultivo denominamos Intracción y Extracción
 
Extracción: Es el flujo de aire de salida del cuarto de cultivo. Como sabemos el aire caliente sube naturalmente, entonces la extracción se va a ubicar en la parte superior del espacio de cultivo. Las carpas ya traen agujeros y mangas para facilitar la colocación de extractores. Lo que siempre se recomienda es que la extracción sea forzada, es decir que necesitamos una turbina extractora, un extractor de baño o al menos un cooler de computadora grande con su flujo apuntando hacia afuera. En tiendas de cultivo estos equipos se consiguen muy fácilmente.
 En este apartado también tenemos la opción de colocar un filtro de olor justo antes del extractor para disminuir el olor que generen las plantas. Tenemos que saber que colocar un filtro de carbón activado va a limitar el flujo del motor que estemos utilizando, tenemos que tener en cuenta eso antes de realizar la compra. Y para ser sincero el olor de las plantas nunca se llega a eliminar por completo con un sistema de filtro.
 La medida del motor y ductos que recomiendo es de 4 pulgadas para un espacio de 80×80 o menor. Para espacios mayores a un metro cuadrado recomendaría de 6 pulgadas.
Intracción: Lógicamente si extraemos aire de un lugar vamos a necesitar que también ingrese la misma cantidad que sacamos. En este punto podemos colocar otro motor igual que el que usamos en la extracción pero en sentido opuesto. O bien podemos apoyarnos en la física para ahorrar en equipo: cuando tenemos un extractor funcionando en un espacio cerrado se genera un vacío equivalente al flujo que estamos extrayendo. Por lo cual simplemente abriendo un espacio, el aire va a entrar solo sin necesidad de forzarlo. A esto llamamos Intracción pasiva. Recomiendo que la abertura de ingreso de aire se ubique en la parte inferior del lugar de cultivo así el aire que ingresa es fresco y se genera una circulación desde abajo hacia arriba que resulta muy adecuada para renovar el aire del ambiente de cultivo. Este sistema sin motores funciona mejor mientras más chico es el espacio. Si hablamos de grandes superficies de cultivo va a ser necesario colocar un forzador de aire de ingreso. 
 
No hace falta que el motor del extractor esté prendido 24/7. Se puede colocar un timer para configurar un ciclo de 15 minutos prendido y 30 apagado durante todo el día. Recomendaría hacer esto para alargar la vida útil del equipo. 
 
Equipamiento adicional.
 
Timer: temporizadores podemos conseguir tanto digitales como analógicos. Son nuestros mejores aliados a la hora de automatizar el funcionamiento de nuestro espacio. Para la iluminación vamos a necesitar uno que prenda las luces a la hora que necesitamos y las apague de noche. Y como vimos para la extracción podemos necesitar otro.
Son equipos muy baratos, se enchufan al toma corriente y lo que queramos conectar se enchufa a su vez al timer. Configurarlos no es algo muy difícil pero siempre viene bien vernos algún tutorial en internet. 
 
Poleas: para poder regular la altura de la iluminación vamos a necesitar un juego de dos poleas regulables. Tampoco son caras y se consiguen en cualquier tienda de cultivo.
 
Equipo para riego: va a ser necesario comprar un pulverizador para facilitar el riego de nuestras plantas. No hace falta que sea muy grande. Con un equipo de 2 a 5 litros es suficiente, ya que en todo caso se puede recargar las veces que sea necesario. Pero un pulverizador muy grande es incómodo para trabajar en espacios reducidos. 
 
Con este equipamiento ya tenemos nuestro lugar listo para albergar nuestras primeras plantas. En siguientes artículos vamos a ver el paso a paso del proceso de cultivo de cannabis y las condiciones ideales para un cultivo exitoso.