Por: Cris Roots
 
El primer paso a la hora de arrancar un cultivo es la compra de semillas. El problema es que debemos encarar esta tarea en el momento en que menos conocimiento tenemos sobre estas cuestiones. Es ahí cuando podemos ser víctimas de estafas que al menos en Argentina están a la orden del día. Para que no te pase eso, este post te va a dar las herramientas que necesitas para conseguir las genéticas que siempre quisiste.
 
Reproducción de una planta de Cannabis
 
Para entender las diferencias en las semillas, debemos entender cómo se reproduce en condiciones naturales nuestra planta. Cannabis Sativa es una especie DIOICA, esto quiere decir que presenta individuos machos y hembras con características diferentes. (También puede haber especímenes hermafroditas donde se presenten ambos sexos en una sola planta pero no nos vamos a detener en ello en este post)
En condiciones de naturaleza las plantas de ambos sexos crecerán hasta entrar en su fase reproductiva (esto va a estar marcado por el fotoperiodo, es decir cuando los días comienzan a acortarse y viene el invierno, van a sexar para reproducirse y completar ciclo de vida). Los individuos machos generan polen que con la ayuda del viento y de los organismos polinizadores como las abejas, va a llegar hasta las flores de las plantas hembras. 
Cuando el polen de un macho llega a la flor de una hembra, la fecunda y el resultado de esto es la producción de semillas en la hembra. Dichas semillas tardan unas pocas semanas en generarse y cuando llega el invierno, la planta en cuestión se muere dejando caer esas semillas al suelo para que en primavera vuelva a brotar una nueva generación de plantas que continúe la especie. Este es básicamente el ciclo vital de una planta de cannabis. 
 
Semillas REGULARES
 
De acuerdo a lo que vimos recién, si una planta hembra es polinizada por un macho, esas semillas van a producir una planta que puede ser macho o hembra (No lo vamos a saber hasta el momento en que dicha planta muestre su sexo, que suele ser después de dos meses de crecimiento) A esas semillas las llamamos REGULARES. Serían las más comunes de todas y en general podemos conseguirlas regaladas de otros cultivadores amigos. 
Además de esto, este tipo de semillas van a dar a luz plantas FOTOPERIODICAS, es decir que van a depender del fotoperiodo (brevemente la cantidad de horas de luz  que haya en un día) para empezar a florecer. 
 
Semillas FEMINIZADAS
 
Como en casi todos los casos el cannabis se cultiva buscando plantas hembras, la industria de semillas desarrolló una forma artificial de producir semillas con 99% de probabilidad de dar a luz plantas hembras. El proceso no es muy complicado, consiste en aplicar un producto que revierte el sexo de una planta hembra para que genere sacos de polen y así polinizar a otra planta hembra. La particularidad de este polen «hembra» es que solo presenta cromosomas hembra por lo cual de esa semilla no puede generar una planta macho.
Estas semillas feminizadas se compran en bancos de semillas y en general la seriedad y profesionalismo con que trabaje dicho banco va a marcar una diferencia en el producto final. Como digo, el proceso de revertir el sexo de una planta es fácil, lo difícil es todo lo que sigue, estabilizar y testear la genética durante varios ciclos, elegir los mejores especímenes y hacer retrocruzas.
En este punto radica la mayor confusión: las semillas feminizadas pueden ser fotoperiódicas o automáticas. Dependiendo la planta que se seleccione para hacer el proceso de reversión que les comenté.
Si vas a comprar semillas este dato es clave: En general se les llama feminizadas a las feminizadas fotoperiódicas y automáticas a las feminizadas automáticas
 
Semillas AUTOMÁTICAS
 
Las automáticas son SIEMPRE feminizadas. Ya que ningún banco te va a vender una semilla automática que te pueda salir macho, no tiene ningún sentido. Las variedades automáticas no dependen del fotoperiodo para florecer. Esto hace que sean las elegidas de cultivadores principiantes porque no hay que cambiar nada de vegetativo a flora, sino que la planta al cumplir un mes de vida sola empieza a florecer. Por ese tiempo de crecimiento reducido, no alcanzan a ser plantas muy grandes y son bastante delicadas durante sus primeras etapas de vida. Por lo cual yo no te recomendaría arrancar con semillas automáticas, ya que cualquier error de principiante te puede costar muy caro en este tipo de plantas. Y dichas semillas no son baratas, además no sirven para hacer esquejes.
 
Recomendaciones
  
Hay bancos con una trayectoria muy larga en este rubro como Royal Queen Seeds, Greenhouse, Dutch Passion, radicados en Europa. En el cono sur tenemos a Silver River Seeds o R-kiem Seeds que son dos opciones de calidad. A la par de estos grandes bancos, tenemos proyectos de breeding de cultivadores con experiencia que se dedican a producir semillas de una forma más artesanal, consiguiendo genéticas muy particulares y ofreciendo un precio más económico en sus semillas.
Para conseguir semillas de bancos, debido a la legislación que todavía tenemos, no podemos comprarlas directamente al banco, las compramos a revendedores más o menos oficiales. Ese es el punto donde debemos tener cuidado. Hay varios distribuidores multimarca reconocidos en el país que realizan envíos a domicilio, comprando ahí el riesgo es nulo pero los precios son más altos. 
 
Hay muchas paginas en Instagram y Facebook que también dicen vender semillas, algunas son reales pero la mayoría no, para reconocerlas te doy unos consejos:
-Si tiene 200 seguidores y sigue a 6500 personas posiblemente sea una cuenta fake.
-Si vende semillas a granel (es decir, sin blíster original) a precios increíbles, desconfía.
-Si vende semillas de DINAFEM o JOKKER son estafadores (esos bancos no venden en nuestro país hace años).
-Si ves que la cuenta cambia de foto y nombre constantemente, es falsa.
 
Para finalizar la recomendación de un cultivador amigo: te conviene hacer una compra a un vendedor confiable de semillas feminizadas fotoperiodicas por única vez. Esas plantas las vas a dejar crecer unos tres meses y le podes sacar esquejes. Te conviene sacar tres o cuatro clones de cada planta, así las multiplicas y de esos esquejes a su vez cuando crezcan puedes volver a sacar esquejes. Durante tres o cuatro generaciones no hay ningún problema en seguir haciéndolo. Así conseguís plantas gratis. Cuando te aburras de tener la misma genética tanto tiempo puedes intercambiar un esqueje con otro cultivador y tener una genética nueva. O podes realizar una compra de semillas específicamente de la genética que quieras sumar a tu plantel. 
De esta manera te haces independiente del mercado de semillas. Te haces autosuficiente al mismo tiempo que generas lazos de comunidad entre cultivadores. Siempre es bueno recordar que el cultivo de cannabis llegó hasta hoy gracias a esos lazos comunitarios entre cultivadores a pesar de todas las legislaciones prohibicionistas en el mundo. No es algo que nos convenga perder ahora que lentamente se va legalizando en todos lados.